La Triumph Bonneville Bobber marca el paso de la firma británica a los diseños más arriesgados y a las motos más exclusivas. Sobre la base de una Bonneville T 120 se ha aligerado toda la parte trasera y se ha dotado a esta joya de un buen número de detalles como para transportarnos a la estética de las motos de los años 40.

A pesar de su estética clásica, la Triumph Bonneville Bobber presenta algunos detalles innovadores como la posición de conducción ajustable, el asiento flotante de aluminio o una estructura trasera con un mono amortiguador oculto que todavía descargan más, visualmente hablando, la peculiar zaga de esta “bobber”.

Triumph Bonneville Bobber

Los escapes siguen siendo a más puro estilo de las Bonneville, rectos, pero con silenciosos recortados y de acero inoxidable cepillado. El motor es similar al de la Bonneville T 120 pero con algo más de par y de elasticidad. También hereda el acelerador electrónico, embrague asistido y que elimina la fatiga de sus componentes por ejemplo en deceleraciones bruscas, control de tracción desconectable o modos de conducción para lluvia o pilotaje normal.

Como ya hemos comentado la Triumph Bonneville Bobber tiene un asiento regulable. Esto significa que de una forma muy sencilla lo podemos colocar exactamente en la posición que mejor se adapte a nuestro estilo de conducción o gusto, deslizándolo hacia adelante o hacia atrás. La geometría del chasis se ha modificado bastante en relación con una Bonneville convencional, con una altura más baja, horquilla convencional pero exclusiva para este modelo o el ya mencionado monoamortiguador oculto.

Asiento de la Triumph Bonneville Bobber

Triumph este año se ha propuesto ponernos los dientes bien largos con sus nuevas motos, como la también neo retro Bonneville Street Cup.

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