Una de las principales técnicas de conducción segura de motos consiste en la anticipación. Todo lo que pueda ocurrir durante la conducción de nuestra moto es poco en relación con lo que realmente ocurre, tienes que pensar en todo lo que podría suceder a pesar de que vayas por una tranquila y poco transitada carretera.

Comenzamos con la vista: imprescindible saber controlar la visión periférica

Dicen los pilotos de velocidad que a partir de 250 km/h la pista parece que se hace muy estrecha, y a 300 km/h parece que van sobre un fino sendero. Nosotros nunca vamos a ir tan deprisa, a no ser que rodemos en un circuito con las máximas condiciones de seguridad como los pilotos. Pero sí es cierto que según vamos yendo más deprisa nuestra vista se tiene que adaptar a mirar la zona donde estaremos en unas fracciones de segundo, tenemos que mirar con mucha anticipación los movimientos del tráfico, la situación del asfalto donde encontraremos baches o las dichosas cintas de alquitrán con las que remiendan ahora laa carreteras, y los posibles movimientos de los vehículos que tenemos delante. No te fíes nunca, un coche u otra moto puede hacer un cambio de carril imprevisto.

No sólo tenemos que mirar hacia adelante, también es importante usar todo el campo de visión de nuestros ojos, usar la visión periférica y tener bien controlado los dos lados de la moto.

A mayor velocidad en moto, más anticipación

A mayor velocidad en moto, más anticipación de lo que pueda venir por delante. Respeta siempre los márgenes de seguridad.

Tan importante es tener controlado lo que sucede delante como lo que viene por detrás y, sobre todo, en los dos ángulos muertos de nuestra moto. Tienes que usar frecuentemente los retrovisores, memorizar los vehículos que nos acompañan por detrás y los lados y aprender a no dejarte sorprender con los ángulos muertos. Si vas a cambiar de carril tendrás que mirar hacia detrás y cambiar de posición la cabeza para ver los retrovisores desde varios ángulos. El resto de los vehículos no suelen respetarnos mucho e intentarán pasarnos sin tener en cuenta que aún no nos hemos percatado de su presencia.

Seguimos con la intuición: en moto todo puede pasar

No es fácil cultivar la intuición en moto. Solo los kilómetros de experiencia nos hacen desarrollar esa especie de sexto sentido que evitará un accidente. Son cosas simples como controlar que si vemos un camión el vehículo que se le acerca por detrás intentará cambiar pronto de carril. Que si estamos en una carretera que se incorpora por la izquierda a una autopista, que los que vienen por ésta intentarán no frenar y rebasarnos por la derecha…

Como todo puede pasar la recomendación es que extremes siempre tu radio de seguridad, que no fuerces la situación y que si el vehículo que no nos va a facilitar la maniobra tiene tanta prisa, le dejes pasar dejandole siempre mucho espacio.

Tienes que desconfiar del resto de los usuarios de la vía, puede ser que realmente no te hayan visto o puede ser que tengan un corto sentido de la Educación Vial. Tienes siempre las de perder, no merece la pena hacer prevalecer tus derechos poniendo en riesgo tu seguridad.

Pero sobre todo tienes que estar siempre preparado para entrar en acción y buscar una salida a una situación complicada. Usa siempre márgenes de seguridad, busca siempre la trayectoria más limpia y nunca conduzcas enfocando tu vista al centro de un coche, allí será donde impactes en caso de frenada brusca.

Chaleco eflectante SD-A1 de Seventy Degrees

Ver y ser vistos: la norma básica de la moto

No serás el primero ni el último motorista que diga aquello de «es que parece que soy invisible«. Es verdad, para muchos coches somos invisibles y cuando hacen una maniobra que nos pone en riesgo es que realmente no nos han visto. Los sistemas de seguridad de las motos han avanzado mucho, también la obligatoriedad de llevar la luz encendida nos ayuda a ser vistos, lo mismo que la ropa llamativa con bandas que reflejan la luz.

Lo que no debemos de hacer nunca es permanecer detrás de un coche durante kilómetros y kilómetros en la misma posición y, peor, dentro de su ángulo muerto. El peor es el borde posterior derecho del coche, donde apenas nos apreciarán. Conduce pensando que te tienen que ver, mejor por los tres espejos retrovisores, hazte ver colocándote en las zonas donde claramente el conductor del coche te percibirá por sus espejos.

Es obvio, pero hay que decirlo. Comprueba que la moto tiene todas sus bombillas en perfecto estado, revisa sobre todo la trasera si vas a hacer un viaje por la noche. Usa los intermitentes cuando vayas a realizar un cambio de carril o al salir o incorporarte a una carretera. En situaciones de tráfico parado y si vas entre coches, usa los intermitentes de emergencia.

Nuestra ropa es también un buen elemento de seguridad, lo mismo que el casco. El uso de un chaleco reflectante es una medida no obligatoria pero

Comentarios

comentarios