La moto y los scooter son los vehículos más eficaces para la nueva movilidad que se producirá tras la crisis del COVID-19. Las autoridades no recomendarán el uso de transporte urbano hasta que se reduzca la posibilidad de contagios y parece que será el vehículo privado el que será recomendado. Las motos y scooter aquí cobrarán una especial relevancia porque como bien sabéis el aumento del uso del coche colapsará las carreteras y calles de las ciudades, a no ser que se potencie el uso de las dos ruedas.

En este escenario Anesdor, que es la asociación que representa a los fabricantes de motos y accesorios en España, ha hecho un llamamiento para que las administraciones promuevan el uso de la moto como un medio de transporte eficaz, eficiente y responsable que permite a los ciudadanos desplazarse en un rango amplio de distancias de forma segura. Hay escenarios personales y familiares propicios para ir a pie, en bicicleta o en coche e indudablemente hay muchos en los que la moto se presenta como la mejor alternativa. Es una realidad que la ciudadanía es consciente de esto, motivo por el que en los últimos años la tendencia es clara: cada vez más españoles se desplazan en moto.

En el ámbito laboral, la moto ha participado de forma activa en el boom del comercio electrónico y el reparto de última milla, siendo el medio de transporte más elegido por empresas y trabajadores. La transformación de las dinámicas de consumo de la sociedad es una realidad y la tendencia es que seguirá creciendo en el futuro. Es necesario favorecer el uso de la moto promocionando la formación y pacificando el tráfico, mediante medidas como la habilitación de zonas 30 fuera de las grandes arterias de comunicación de las ciudades.

Las motos y scooter son los medios de transporte más eficaces para la nueva movilidad tras en COVID-19

Las motos y scooter son los medios de transporte más eficaces para la nueva movilidad tras en COVID-19

Ventajas de las dos ruedas tras el COVID-19

Los ministerios de Sanidad y Transportes, Movilidad y Agenda Urbana recomiendan los medios de transporte individuales y están ofreciendo consignas claras al respecto: en la medida de lo posible, hay que evitar el contacto. Desplazarse en moto tiene una serie de ventajas únicas en este entorno:

  • Es un medio de transporte libre de contagios. Por sus características, evita el contacto interpersonal durante los trayectos.
  • Contribuye a la descongestión del tráfico. Es un vehículo de dimensiones reducidas que contribuye activamente a eliminar los atascos. Un beneficio para todos los usuarios de la vía, incluido el transporte público.
  • Reduce los tiempos de desplazamiento. En ciudad, ir en moto permite acortar la duración de los trayectos entre un 50 y un 70 por ciento.
  • Cubre un rango de distancia amplio. Permite desde desplazamientos de última milla a periurbanos e interurbanos de forma solvente.
  • Capacidad de carga. Es de uso múltiple, útil tanto para ir a trabajar como para hacer la compra.
  • Bajas emisiones. No solo en emisiones contaminantes (NO2 y partículas) sino también en las que afectan al medio ambiente (CO2). En las últimas dos décadas los límites de emisiones de las motos se han reducido en un 92 por ciento en términos de CO y en un 95 por ciento en hidrocarburos y óxidos de nitrógeno. Las inversiones del sector en I+D+i permiten que las motos actuales sean sostenibles.
  • Eficiencia energética y reducida huella ambiental. Los vehículos ligeros, por su reducido peso y dimensiones, minimizan el impacto global del transporte.
  • Ayuda a racionalizar el gasto en transporte. La moto es un vehículo económico tanto en su adquisición como en su mantenimiento.

Tras el COVID-19 podría ser el momento de la moto eléctrica

En España el uso de la moto eléctrica crece año tras año. En 2019, el 6 por ciento de las motos que se comercializaron fueron de este tipo, liderando en cuota la automoción, y ya existe una creciente industria sectorial.

Las empresas están realizando grandes inversiones en I+D+i que ya han pasado de las cadenas de producción a nuestras calles. Además, a la hora de comprar un vehículo eléctrico los consumidores encuentran menos barreras en el caso de la moto. Es un vehículo económico y el aumento de precio de la tipología eléctrica no es tan alto respecto a las motos convencionales. El hecho de que puedan conectarse a enchufes corrientes y la batería sea extraíble ayuda de forma significativa al usuario.

Es evidente que el uso de la moto, tanto eléctrica como convencional, es favorable en el complejo escenario de la movilidad tras esta crisis. Una solución óptima de transporte para la ciudadanía que ya cuenta con una larga tradición social, empresarial y deportiva. Ahora también presenta una oportunidad de reindustrialización para nuestro país.