La moto más deportiva del catálogo de Kawasaki es la ZX-10R. Se trata de la gran dominadora del Mundial de SBK en manos de Jonathan Rea, y este año estrena la versión SE con suspensiones electrónicas. Kawasaki ha echado el resto para ofrecer unas de las suspensiones electrónicas más avanzadas del mercado, tanto que sin perder la eficacia en la pista la ZX-10R también ofrece un comportamiento cómodo si la usamos por carretera, perdiendo el carácter seco de las suspensiones 100 por cien orientadas hacia la pista.

Junto con las suspensiones, en esta edición 2018 de la Ninja encontramos cambio de marchas tipo Quickshift, que se puede usar sin necesidad de embrague tanto a la hora de subir marchas como de quitarlas. En el caso de las reducciones tiene que ir asociado al kit de competición que lleva una unidad electrónica especial. Este sistema se denomina KQS.

Kawasaki Ninja ZX-10R 2018

También las llantas son nuevas, unas Marchesini de siete radios, con un sistema que asegura Kawasaki favorece el centrado de masas.

El motor sigue siendo de 998 cc., un cuatro cilindros en línea de 200 cv a 13.000 vueltas y una cifra de par de 113,5 nm a 11.500 vueltas.

Suspensiones de última generación en la Kawasaki ZX-10R

Kawasaki Ninja ZX-10R 2018 Suspensiones Electrónicas

Las suspensiones de la Kawasaki ZX-10R han sido desarrolladas conjuntamente con Showa. Es un sistema semiactivo que es capaz de “leer” la carretera y adaptarse a ella proporcionando la cantidad de dureza o suavidad necesaria en cada momento. El sistema ha sido desarrollado en competición, gracias a la experiencia de los equipos oficiales Kawasaki en el Mundial SBK. La firma “verde” dice que este sistema es capaz de adaptarse perfectamente a las necesidades de todos aquellos que quieran rodar en circuito con una moto 100 por cien de competición y poder seguir usando su Ninja cómodamente en carretera o en sus desplazamientos diarios.

Las suspensiones también se adaptan dinámicamente a la velocidad a la que estemos circulando gracias a una válvula que es capaz de adaptar su tiempo de reacción en un milisegundo, de una forma más rápida que otros sistemas de suspensión semiactiva.

Kawasaki Ninja ZX-10R 2018

Evidentemente por detrás está una unidad de medición inercial IMU, que es capaz de saber si la moto está acelerando, frenando o en fase de inclinación. En el proceso también interviene la información que manda la centralita de inyección de la moto.

Los pilotos de la Kawasaki Ninja pueden seleccionar tres modos: Carretera, Pista o Manual, el último de los cuales nos permite elegir libremente los parámetros de extensión, compresión y precarga del amortiguador y adaptarlos a sus preferencias. Los ajustes manuales permiten 15 niveles y se seleccionan a través del cuadro de instrumentos de la moto.

La Honda CBR 1000 RR, la Yamaha YZF R1 o la Ducati Panigale V4 podrían ser las rivales más directas de la Ninja más deportiva.

Kawasaki Ninja ZX-10R 2018

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