Las primeras carreras de sidecares comenzaron en el año 1923 en la Isla de Man con motos que no eran muy diferentes de las usadas en la calle y llegando a alcanzar la velocidad de 88 km/hora.

A cualquier actividad cotidiana se le puede encontrar su lado lúdico, y a las motos, además de su utilidad práctica, pronto le encontraron su parte de entretenimiento. Como declaraba en sus  intenciones el Auto Cycle Unión en 1906, el motociclismo era una actividad por el deporte y el tiempo libre…

Al año siguiente de esta afirmación, se celebraría la primera y definitiva carrera de verdad: el Tourist Trophy de la Isla de Man, donde comenzó todo, en una carretera cortada al tráfico y sin limitaciones de velocidad y que tiene continuidad hasta nuestros días.

Historia de las carreras de sidecares

Historia de las carreras de sidecares

A pesar de ya haberse celebrado alguna prueba en autódromos como Brooklands, los sidecares tardaron algo más de tiempo en tener sus propias competiciones en circuito abierto, surgiendo éstas también de la necesidad de demostrar las habilidades más allá del uso cotidiano.

Fue la Isla de Man en 1923 la que acogió también las primeras carreras de sides con máquinas que no eran muy diferentes a las que se usaban en la calle, en la que tomaron la salida catorce pilotos con ocho marcas de motos de la época, con un recorrido de 182 km (tres vueltas a la isla), llegando a alcanzar una media de más de 88 km/h.

A pesar de tratarse de una modalidad  realmente emocionante, nunca hubo una continuidad clara en este deporte, y aunque los más fanáticos de los aparatos de tres ruedas fuesen los alemanes y británicos, las participaciones en el Continental Circus no gozaban de la misma promoción que las motos solas, a pesar de estar implicadas  marcas oficiales como BMW y Norton con pilotos legendarios como Eric Oliver, Cyril Smith, Florian Camathias, Klaus Enders…

Historia de las carreras de sidecares

Historia de las carreras de sidecares

Sin embargo, en el país de mayor pasión velocística, como es Italia, los sidecares no causaron el furor desmedido que aparentemente  podrían suscitar, aunque en las pocas ocasiones en que las Gileras Quatro compitieron con sides consiguieron unos éxitos más que notables. Fueron destacados sidecaristas italianos el malogrado Ercole Frigerio, los hermanos Milani o el excepcional copiloto Lorenzo Dobelli.

Con el tiempo, los sides de competición sufrirían cambios en su concepto inicial, convirtiéndose en un conjunto tubular único, tanto el side como la ya inexistente motocicleta, con carenados propios de un F1 o con un solo eje para las ruedas traseras… Todo ello creó controversias en un deporte al que desde los propios pilotos o la FIM, no se le permitía evolucionar libremente.

Los sidecares también llegaron al campo, aunque el side-cross con la espectacularidad que le caracteriza nunca llegó a la categoría mundial. Igualmente, en las motos de trial  también se instaló el side, pero complicaba bastante y restaba agilidad a  una modalidad tradicionalmente “tranquila”.

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