Barcelona, a través de la Asociación para la Promoción del Transporte Público, ha iniciado una campaña en la que una de sus imágenes principales es un motorista malherido por no haber ido en transporte público. El el cartel puedes ver como una persona que viaja en autobús o metro está sana y salva y el de la moto está malherido, con magulladuras y moratones.

El coche contamina, se atasca y no favorece que hagamos amigos… ¡La moto es insegura! Sin duda la agencia creativa que ha puesto en marcha estos carteles se ha tenido que exprimir bien el cerebro para buscar estos “lugares comunes”. También, como no está de moda, afortunadamente no se ha cebado en las personas que eligen circular por la ciudad en bicicleta, skate, patinete o scooter eléctrico; sin duda porque no sería políticamente correcto.

Campaña en Barcelona a favor del transporte público y en contra de las motos

Campaña en Barcelona a favor del transporte público y en contra de las motos

La Campaña está apoyada por instituciones como el Area Metropolitana de Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona y por la Diputación de Barcelona, entre otras administraciones públicas.

Hacer publicidad para favorecer el uso de un servicio público como el transporte público es una buena iniciativa, pero nunca en contra y de una manera tan perversa de otros medios de transportes que son tan económicos, limpios y eficaces como el público… Y no tan inseguros como esta campaña intenta reflejar.

Asociaciones como Anesdor, que reúne a casi todas las marcas de motos, han mostrado su indignación por la imagen negativa que traslada esta campaña y ha exigido a las Instituciones que la apoyan que retiren las referencias negativas que se realizan contra la moto.

Un 49 por ciento de los desplazamientos privados motorizados de Barcelona son en moto

Barcelona es la ciudad de la moto, una de las capitales donde más se utiliza la moto para los desplazamientos. Un 49 por ciento de los desplazamientos motorizados privados se realizan en moto; un total de 320.000 al día. El colectivo de personas que prefieren usar la moto en Barcelona contribuyen a la reducción del impacto ambiental. El 31 por ciento del parque de vehículos de Barcelona son motos y sólo contribuye al 4 por ciento de los óxidos de nitrógeno (NOx) y al 1 por ciento de los dióxidos de nitrógeno (NO2). Si se eliminaran las motos de Barcelona aumentaría un 157 por ciento las emisiones de NO2 y un 138 por ciento las de CO2. La moto eléctrica en Barcelona representa el 12 por ciento y en lo que llevamos de año sus matriculaciones han aumentado un 165 por ciento.

En términos de siniestralidad la moto no es la responsable de los accidentes entre un 65 y un 75 por ciento de los casos, en datos proporcionados por las compañías aseguradoras. Dentro de los colectivos más vulnerables (peatones, ciclistas y motoristas9 la moto no es la que se lleva la peor parte en términos de fallecimientos o heridos graves.

Hablar mal de la moto sin conocimiento es fácil, como puede verse en esta campaña publicitaria. La agencia creativa y la Asociación que ha contratado y aprobado esta idea sin duda han obrado sin conocimiento y buscando el sensacionalismo, sin tener en cuenta el daño que están causando a un colectivo que aporta soluciones para la movilidad y no origina problemas.

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